Los siete errores que no debes cometer si quieres que tu hijo se aficione a la lectura

A veces, en nuestro afán por descubrirles a nuestros hijos el maravilloso placer de la lectura, cometemos errores que luego pasan factura. Estos son algunos de los más frecuentes… Evitarlos cuesta muy poco, basta tenerlos en mente para no caer en ellos.

1- No obligues a tu hijo a leer: Si intentas que tu hijo coja afición a los libros, debes conseguir que esté deseando tener uno entre las manos. Convertir la lectura en una tarea obligatoria no hará que tus hijos se aficionen a ella. Si los niños se muestran poco interesados por los libros, no te desanimes. Ofrécele muchas oportunidades de leer en contextos distintos, y con libros diferentes. Antes o después, encontrará uno que le guste.

2- No castigues a tu hijo a leer: Si obligar a leer es malo, castigar a leer es mucho peor. Psicológicamente, el niño tiende a catalogar como desagradables todas aquellas actividades que se le imponen para penalizar un determinado comportamiento. Incluso si el hábito de leer está afianzado, no es buena idea privar al niño de esta actividad como castigo. Existen otras opciones más eficaces, como restringir las horas de televisión o retirar temporalmente algún juguete.

3- No compares los hábitos lectores de tu hijo con los de otros niños: Cada niño es diferente, y sigue su propio camino en el descubrimiento de la lectura. No es conveniente avergonzar a los pequeños comparando su escasa afición a los libros con el interés que muestra por ellos algún amigo o compañero suyo, aunque sí se le pueden ofrecer los mismos libros que les han gustado a sus amigos, y aprovechar su influencia para animarle a leer.

4- No abuses de la “tele” para mantenerlo entretenido: La televisión fomenta una actitud muy pasiva por parte de los niños. Está bien para un rato, pero si se abusa de ella, a los niños les cuesta cada vez más concentrarse en una tarea activa que les obliga a esforzarse como la lectura.

5- No programes todo su tiempo libre: Actualmente, intentamos darles a nuestros hijos todas las oportunidades posibles llevándolos de una actividad en otra durante su tiempo de ocio. Por supuesto que está bien darles ofrecerles todos esos estímulos, pero también hay que reservar unas horas cada día para que el niño elija cómo emplearlas. Ese tiempo libre es fundamente a la hora de adquirir el hábito de la lectura.

6- No elijas siempre por él: La variedad de libros al alcance de tu hijo es enorme. Seguro que hay alguno que le llama la atención especialmente, bien sea por las ilustraciones, o porque ha oído hablar de él a un compañero… Antes de elegir, escucha su opinión, e intenta compaginar sus gustos con los tuyos.

7- No le ofrezcas premios por leer: Estudios psicológicos recientes demuestran que, cuando se ofrece un premio por realizar una actividad, el niño tiende automáticamente a deducir que esa actividad es desagradable. Lo deseable es que los pequeños aprendan a valorar la lectura por sí misma, no como instrumento para conseguir otros objetivos. Si se les ofrecen premios a cambio de leer, no interiorizarán el valor de la lectura. Lo que sí puedes hacer es elogiar su comportamiento o darle un pequeño premio a posteriori, pero nunca utilizar el premio como cebo.